Manifiesto Guerrilla Open Access por Aaron Swartz.

Aaron Swartz black and white portrait by Kris Newby.

Hace unos meses falleció Aaron Swartz, conocido programador y activista de los derechos de las personas en la red. Para los mass media ha quedado como creador del RSS y el miembro mas joven del W3C, etc. Pero lo verdaderamente importante de esta figura es su activismo por el acceso abierto a la información en la red, y su lucha contra SOPA y PIPA.

Swartz escribió el Guerilla Open Acces Manifesto, un verdadero manifiesto por el derecho al acceso libre a la información a través de la red. También contribuyó al diseño de las capas de código de las licencias Creative Commons. Fue el director del proyecto Open Library, que desarrolla el Internet Archive, y que pretende crear una biblioteca abierta en la red, con acceso directo a miles de libros. Conocía bien el mundo de las bibliotecas, y fundador de Demand Progress, organización especializada en litigios contra la censura en Internet.

Todos supimos de la muerte de Aaron Swartz por su lucha por el Conocimiento Libre. El escenario de Internet ha cambiado radicalmente en los últimos años. Navegamos remolcados por donde quieren que naveguemos. Mientras que mares de información se nos ocultan o nos hacen pagar cantidades abusivas. Este manifiesto fue escrito hace cinco años. Sí, tanto tiempo y seguimos sumidos en la ignorancia frente a muchas cosas.

MANIFIESTO GUERILLA OPEN ACCESS.

La información es poder. Pero como todo poder, hay aquellos que desean guardarlo para sí mismos. El patrimonio científico y cultural del mundo entero publicado durante siglos en libros y diarios, está siendo digitalizado y bloqueado progresivamente por un puñado de corporaciones privadas. ¿Le gustaría leer los documentos que ofrecen los resultados más famosos de las ciencias? Usted necesita enviar cantidades enormes de dinero a los editores como Reed Elsevier.

Hay aquellos que luchan para que esto cambie. El Movimiento Libre Acceso ha luchado valerosamente para asegurarse de que los científicos no renuncien a sus derechos intelectuales de un plumazo, sino por el contrario, asegurarse de que su trabajo sea publicado en el Internet bajo términos que permitan que cualquier persona tenga acceso. En el mejor de los casos, esto aplicaría para trabajos publicados en el futuro. Todo aquello que se hizo hasta el momento quedaría perdido.

Esto es un precio demasiado alto a pagar. ¿Obligar a un académico a pagar dinero para leer el trabajo de sus colegas? ¿Escanear bibliotecas enteras para permitir que únicamente la gente de Google las lea? ¿Proporcionar artículos científicos a aquellos que asisten a universidades élite en el Primer Mundo, pero no a los niños en el Sur Global? Es indignante e inaceptable.

“Estoy de acuerdo”, dicen muchos, “¿pero qué podemos hacer? Las compañías mantienen los derechos intelectuales, hacen cantidades enormes de dinero cobrando por el acceso, y es perfectamente legal. No hay nada que podamos hacer para detenerlas.” Pero sí hay algo que podemos hacer, algo que ya se está haciendo : podemos luchar.

Aquellos con acceso a estos recursos – estudiantes, bibliotecarios, científicos – a ustedes se les ha dado un privilegio. A usted se le permite alimentarse en este banquete del conocimiento mientras que al resto del mundo se le cierra la puerta. Usted no necesita – mejor dicho, moralmente usted no puede – guardarse este privilegio para sí mismo. Usted tiene el deber de compartirlo con el mundo. Usted ya lo ha hecho: compartiendo contraseñas con sus colegas, llenando solicitudes de información para sus amigos.

Mientras tanto, aquellos que han sido dejados de lado, no están de brazos cruzados. Usted ha estado husmeando furtivamente a través de agujeros y saltando cercos, liberando información restringida por los editores y la ha estado compartiendo con sus amigos.

Pero todas estas acciones suceden en la oscuridad, escondidas bajo tierra. Se le llama robo o piratería, como si compartir la riqueza del conocimiento fuese el equivalente moral a saquear una embarcación y asesinar a toda la tripulación. Pero compartir no es inmoral – es un imperativo moral. Solamente aquellos cegados por la avaricia le negarían a un amigo hacer una copia.

Las grandes corporaciones, por supuesto, están cegadas por la avaricia. Las leyes bajo las cuales operan, así lo requieren – sus accionistas se enfurecerían por cualquier concesión por más mínima que sea. Y los políticos que han podido comprar los respaldan, aprobando las leyes que les otorgan el poder exclusivo de decidir quién puede hacer copias.

No existe justicia cuando uno sigue leyes injustas. Es momento de salir de las sombras y, siguiendo la tradición de desobediencia civil, declarar nuestra oposición a este hurto privado de la cultura pública.

Necesitamos tomar la información, dondequiera que se guarde, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo. Necesitamos tomar los contenidos protegidos y agregarlos al archivo. Necesitamos comprar bases de datos secretas y ponerlas en la Web. Necesitamos descargar los Anuarios Científicos y subirlos a redes para compartir datos. Necesitamos luchar por la Guerrilla por el Libre Acceso.

Con muchos de nosotros alrededor del mundo, no solamente enviaremos un sólido mensaje en contra de la privatización del conocimiento – lo convertiremos en una cosa del pasado. ¿Estas con nosotros?

Aaron Swartz

Julio del 2008, Eremo, Italia

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Un comentario en “Manifiesto Guerrilla Open Access por Aaron Swartz.

  1. Pingback: Acceso abierto a la cultura | libres o dominados

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